Lo primero que me ayudó mucho fue contar con alguien que realmente supiera lo que está bien y es bueno para el bebé y la mamá, nada de mitos, sino ciencia e historia, con conocimiento real del funcionamiento de los cuerpos.
Las dos veces que mi hijo rechazó el pecho, Ania me dio los mejores consejos. Bañense, hagan piel con piel y explora en tu interior, valiente, que resolviendo lo de adentro va a moverse el tema. Y así fue. Gracias.
Marina