Soy asesora de lactancia, puericultora y doula posparto. Pero antes que nada, soy una mujer y una mamá que también atravesó sus propias preguntas, dudas, miedos y aprendizajes.
Mi camino empezó buscando respuestas para mi propia maternidad. Y en esa búsqueda descubrí algo que terminó convirtiéndose en mi trabajo: acompañar a otras mujeres y familias en una etapa que puede ser hermosa, intensa, agotadora, transformadora y, muchas veces, todo eso a la vez.
Desde entonces, elegí hacer de la escucha y el acompañamiento mi manera de trabajar.
Creo en la información basada en evidencia, pero también en mirar a cada persona que tengo delante, escuchar su historia y respetar sus decisiones. No creo en recetas universales ni en una única manera de maternar, alimentar o criar.
Creo que muchas veces no necesitamos que alguien nos diga qué hacer. Necesitamos información clara, alguien que nos escuche sin juzgar y sentir que no estamos solas.
Eso es lo que intento ofrecer en cada encuentro: un espacio cercano, respetuoso y sin culpas, donde puedas preguntar, pensar, decidir y encontrar tu propia manera de transitar esta etapa.
Un poco del camino que me trajo hasta acá.
En mayo de 2018 nació mi hija. Y aunque yo ya existía, ese día también nació una nueva versión de mí.
La maternidad me atravesó por completo. Descubrí un amor inmenso, pero también dudas, miedos y una sensación de vulnerabilidad que nadie me había contado. Entendí que criar no era algo que se pudiera hacer en soledad y que una mujer necesita sostén, información y una red amorosa para transitar el puerperio.
Ese fue el comienzo de un camino que transformaría mi vida para siempre.
Al año siguiente encontré algo que no sabía que necesitaba: mi tribu.
Un grupo de madres con quienes compartimos lactancias, noches sin dormir, llantos, risas y la certeza de que no éramos las únicas sintiéndonos así. Nos acompañamos en cada etapa y, casi sin darnos cuenta, nuestros hijos crecieron juntos desde bebés.
Hoy, después de tantos años, ellos siguen siendo amigos y nosotras también. Puedo decir con honestidad que esas mujeres me salvaron la maternidad. Me mostraron el poder de la comunidad y sembraron en mí el deseo de crear espacios donde otras madres también pudieran sentirse acompañadas.
Soy Ingeniera en Recursos Naturales Renovables, y durante muchos años imaginé mi vida profesional en ese camino.
Pero llegó la pandemia. El home office, una niña pequeña en casa y el aislamiento me hicieron replantearme muchas cosas. Mientras atravesaba mi propia experiencia materna, empecé a sentir un llamado muy claro: quería acompañar a otras mujeres en uno de los momentos más intensos y transformadores de sus vidas.
Así comenzaron mis estudios como puericultora y doula, y empecé a brindar mis primeros acompañamientos. Lo que nació como una inquietud se convirtió en una vocación profunda.
En 2021 nació AWIBI, mi primer emprendimiento.
Creé una marca de juguetes de madera inspirada en una crianza más consciente, en el juego libre y en el respeto por la infancia. AWIBI me enseñó muchísimo sobre emprender, comunicar y crear proyectos con propósito.
Fue también una forma de unir dos mundos que habitan en mí: mi mirada de ingeniera, conectada con la naturaleza y la sustentabilidad, y mi mirada de madre, enfocada en el cuidado y el desarrollo de los niños.
En 2023 abrí mi primer consultorio de puericultura y lactancia.
Recibir a cada familia, escuchar sus historias y acompañarlas sin juicio fue uno de los pasos más importantes de mi vida profesional. Confirmé algo que ya intuía: muchas madres no necesitan que alguien les diga qué hacer, sino alguien que las escuche, las informe y les devuelva confianza en su capacidad de maternar.
Desde entonces acompaño procesos de embarazo, lactancia, puerperio y crianza con una mirada basada en la evidencia científica, el respeto y la empatía.
Hoy soy mamá de dos hijos, puericultora, doula y una mujer profundamente agradecida por el camino recorrido.
Acompaño a familias de manera presencial y online, y también creo cursos y recursos para que ninguna madre tenga que atravesar la lactancia y el puerperio sintiéndose sola o desinformada.
Mi deseo es que, cuando llegues a este espacio, encuentres algo más que información: encuentres calma, contención y la certeza de que no tenés que poder con todo sola. 🌿